Si organizas una escapada desde Marrakech con un vuelo en parapente, conviene conocer primero la proporción: reservas un cuarto de hora en el aire y le dedicas media jornada. La carretera, la subida a la cresta, el equipo, la espera del buen momento y el plegado de la vela ocupan mucho más tiempo que el vuelo. Este artículo recorre esa media jornada por orden, tal como se desarrolla con nuestro equipo en el despegue de Aguergour, para que sepas cuándo salir de tu riad y qué llevarte.
El día anterior: la hora la marca el aire
Nos escribes la fecha que te viene bien y te respondemos con el horario que encaja con las condiciones de ese día. Nadie fija una hora a ciegas tres semanas antes. En verano despegamos temprano por la mañana. En primavera y otoño, el final de la mañana y el final de la tarde son los momentos más suaves.
La hora exacta llega con la confirmación, una vez leída la previsión. Si el viento no permite volar, te avisamos la noche anterior o esa misma mañana, y el vuelo se aplaza o se reembolsa. Dedicamos un artículo aparte a cómo leemos el cielo de Aguergour, porque es él quien manda en todo el programa. ¿Aún no tienes fecha? Escríbenos y lo vemos juntos.
La carretera: salir de Marrakech hacia el suroeste
Aguergour está a unos cuarenta kilómetros al suroeste de Marrakech. Desde la medina, calcula entre 45 minutos y una hora según el tráfico a la salida de la ciudad. Se toma la carretera de Lalla Takerkoust y luego la dirección de Aguergour. El último tramo es una pista aceptable, transitable con un turismo, y te enviamos el punto GPS exacto con la confirmación.
Si prefieres no conducir, el traslado de ida y vuelta desde Marrakech se organiza como opción: dínoslo al reservar. El precio y lo que cubre están en nuestra página sobre dónde, cuándo y cuánto cuesta.
El punto de encuentro y la subida en 4x4
Quedamos en Aguergour. Desde allí, el 4x4 sube hasta el despegue, en la cresta que domina el pueblo. La subida está incluida en el vuelo y te da una primera idea del terreno: abajo aparece el lago de Lalla Takerkoust, y puedes localizar el gran campo despejado donde vas a aterrizar.

Veinte minutos en el despegue: equipo y briefing
Arriba, cuenta con unos veinte minutos de preparación. El piloto te equipa con la silla y el casco de tu talla y después engancha los mosquetones, que se cierran y se comprueban en voz alta antes de salir. El briefing se da en francés, inglés, español, alemán o árabe. Dura dos minutos en la ladera, porque solo hay tres cosas que recordar:
- caminar hacia delante sin detenerte;
- mantener la cabeza recta y mirar al frente;
- no sentarte hasta que el piloto te lo diga.
Después puede que toque esperar: el piloto observa el viento en la ladera y elige el momento. Aquí se concentran casi todos los nervios, y es normal. Si cambias de opinión una vez arriba, bajas con nosotros y no se cobra el vuelo.
El vuelo: de diez a quince minutos
La vela se levanta, das tres o cuatro pasos y el suelo se aleja. La duración varía según el aire del día, entre diez y quince minutos. Esos minutos tienen su propio artículo, porque un párrafo se queda corto: qué se siente de verdad en el aire, desde el ruido de los primeros segundos hasta el silencio posterior. Nuestra página sobre el vuelo en tándem en Marrakech también los repasa uno a uno, del despegue a la aproximación.
Después de aterrizar: el plegado, las imágenes, la vuelta
Se aterriza caminando, en el campo de abajo. El piloto pliega la vela mientras baja la adrenalina, y suele ser entonces cuando empiezan las preguntas. Si pediste las imágenes del vuelo al reservar, te las entregamos en una tarjeta de memoria después de aterrizar. El piloto graba con un palo desde el ala y tú tienes las manos libres.
Queda la subida hasta el vehículo y la carretera de vuelta. De puerta a puerta, todo suma media jornada. Si sales de Marrakech temprano una mañana de verano, puedes estar de vuelta para comer. Evita encajar el vuelo entre dos citas ajustadas, porque la hora puede moverse con el aire.
Qué llevar
Necesitas muy poco, ya que el ala, la silla y el casco van incluidos.
- Calzado cerrado. Es obligatorio, porque se corren unos pasos en el despegue.
- Pantalón mejor que falda.
- Una capa más de lo que llevarías en la ciudad. En el aire hace unos grados menos incluso en verano, y una chaqueta fina lo cambia todo, sobre todo para las manos.
- Un bolsillo con cierre para el móvil. Lo que cae en vuelo acaba en un campo o en el lago y no se recupera.
Avísanos con antelación si tienes algún problema cardíaco, la espalda delicada, un embarazo o una operación reciente. Según el caso adaptaremos el vuelo o te desaconsejaremos volar. El peso admitido a bordo va de 30 a 100 kg.
Venir en grupo o en familia
Hasta ocho personas pueden volar en una misma mañana, en general por tandas de dos o tres según los pilotos disponibles. Indícanos el número exacto al reservar. Los niños vuelan a partir de 30 kg, con el permiso de un progenitor presente en el lugar. En grupo, quienes esperan se quedan en la cresta viendo salir a los demás, y la mañana se alarga un poco.
Uno o dos días de antelación suelen bastar para reservar. En abril y octubre, y los fines de semana de vacaciones escolares, mejor una semana.
